Hijos de la grandísima puta
No he podido aguantar más:
- A Zapatero, que además de sorprendernos todos estos años con su labor como presidente socialista, obrero y políglota, evita hablar sobre las filtraciones de las que le mencionan centenares de veces a él, a otros miembros de su partido y a su pésima gestión como presidente
- A Rubalcalba, vicepresidente que defiende la política del PSOE y declara que jamás han cedido ante las presiones de otros países, convirtiéndolo así en un gran mentiroso.
- Al político que pide “hacer el menor caso posible” a las filtraciones.
- A aquel ministro de Asuntos Exteriores, que al no estar satisfecho con bajarse los pantalones ante Marruecos y Gibraltar, también se deja dar por culo ante Estados Unidos para evitar la detención de militares estadounidenses por la muerte de un ciudadano español.
- A la ministra de “Cultura”, que no solo era una vergüenza con su anterior trabajo, sino que lo sigue siendo en su actualmente, siendo una fantástica marioneta para promover leyes que atentan contra el acceso a la información y a la cultura.
A los mencionados anteriormente, habéis logrado que un inmigrante venezolano sienta más vergüenza de vosotros que del mismísimo Hugo Chávez. Pero aún tengo algo de optimismo, espero con impaciencia el momento en que os llegue a ver en persona y deciros a la cara las ganas que tengo de ciscarme en vosotros y en la puta madre que os parió.